Comida casera, deliciosa, sencilla y fácil de preparar. Bienvenido!

martes, 13 de septiembre de 2011

Gallo pinto o Rice and Beans

Como he dicho antes, mi comida ni es sofisticada ni elegante. Es comidita casera deliciosa preparada con mucho amor para mi familia pero sobre todo, con mucha pasión por la cocina.
Vivo mi vida con pasión. No sé vivirla de otra forma. La vivo con intensidad y la vivo rápido. Solo tengo esta oportunidad de vivir, este momento y este lugar. No sé cuándo se acabará ni me concierne saberlo. Estoy aprendiendo, finalmente, a tomar un día a la vez y vivirlo al máximo. Para muchos, vivir al máximo en nada se parece a lo que yo hago: trabajar, cocinar y publicar un blog de cocina y manejar dos horas cada fin de semana para estar solo dos días con mi querida familia y otras dos horas de regreso para trabajar una semana más y de vez en cuando salir a dar una vuelta por ahí en lo que se convertirá en una pequeña aventurita... manejar peligrosamente a altas velocidades que me encanta tanto... conocer el volcán o andar en motocicleta...  pero así me tocó a mí y me gusta lo que hago.
Mi pasión por la vida la pongo en mi cocina cada vez que tengo la oportunidad, el honor y privilegio de cocinar para mi familia. Pocas cosas me dan tanto placer como cocinar para mi familia y que ellos en retribución coman con placer y les guste lo que con tanto amor preparé para ellos.
No se equivoquen conmigo, hay ocasiones en las que estoy muy cansada o simplemente tengo 'pega mental' y nada de deseos de cocinar. En esos días me siento de brazos cruzados y le toca a mi esposo consentirme, ya sea cocinando él mismo o pidiendo una pizza o comida china que tanto me encanta. El que yo ame a mi familia y disfrute de la cocina no quiere decir que me considere su esclava y no me victimizo tampoco. Si no quiero cocinar, ahí que vean ellos como le hacen.
El gallo pinto o rice and beans, otro plato que tiene como ingrediente principal la pasión por la vida y el buen comer, es un plato tradicional centroamericano pero es el plato típico de Costa Rica (mi segunda patria querida) y aquí no hay salsa Lizano (sip, no me están patrocinando pero ni modo, me toca mencionarlos) así que tengo que prepararlo en mi estilo que ha sido copiado un poco de aquí y un poco de allá. Pero todos los países centroamericanos tienen su propia receta de esto. Asumo que todos mis amigos saben prepararlo, lo estoy publicando simplemente porque dije que no daría por sentado que alguna receta, por sencilla que me pareciera a mí, la supieran cocinar los demás.
Yo supuse que mis hijos, que suelen verme cocinar, sabían preparar esto pero resulta que no, asi que aunque solo sea por ellos, aquí les va:

INGREDIENTES:
2 tazas (aprox) de arroz blanco ya cocido del día anterior
2 tazas (aprox) de frijoles rojos ya cocidos del día anterior
1 chile dulce picado en trocitos
1 ramita de apio picado en trocitos
1 cebolla grande picada en trocitos
1/2 chile habanero verde, desvenado y sin semillas finamente picado. No recomiendo el habanero maduro, es demasiado picante. En su defecto, un chile jalapeño cortado en trocitos con todo y semillas.
5 dientes de ajo, picados
1 puñito de perejil liso, picado
2 cucharas de aceite
sal y pimienta al gusto

*El gallo pinto SIEMPRE resulta mejor si el arroz y los frijoles son del día anterior. Cuando se hacen con el arroz de ese mismo día o preparado exclusivamente para gallo pinto, no sale bien. Queda pegajoso. Igual fiasco es con frijoles recién cocidos, el caldo de los frijoles aun no ha espesado y, aunque el arroz sí sea del día anterior, no queda bien, así que tómenlo en cuenta la próxima vez que hagan arroz blanco: hagan suficiente para que sobre y lo guardan bien tapado en la refri.

PROCEDIMIENTO:

1) A fuego medio y en un sartén grande se ponen los chiles, cebolla, apio, perejil y ajos a sofreír. Apenas por unos 2 minutos moviendo constantemente para que no se nos quemen.

2) Luego agregamos el arroz y lo revolvemos muy bien con los ingredientes, dejamos que se sofría solo hasta que empieza a 'tronar' un poco.

3) En este punto agregamos los frijoles con todo y caldo (no mucho caldo tampoco) y lo revolvemos todo muy bien. Lo dejamos estar hasta que se consuma el caldo.

*Sugerencia: el arroz cocido en leche de coco es el ideal para el gallo pinto.

Listo! Que les aproveche!

Gnocchi de plátano verde con leche de coco

A pesar de haber solucionado mi problema de no conseguir plátanos verdes, aún no consigo bananos verdes tan seguido como quisiera. Si bien es cierto me he adaptado y he cambiado algunas de mis recetas, otras han evolucionado por completo y se han convertido en otra cosa.
Una de esas recetas es el gnocchi (pronunciado ñoqui) de plátano verde. Originalmente esta forma de preparar este plato es con banano verde y por la suavidad del banano, no se forman ni en pelotitas ni en masitas ni nada parecido. Se echan directamente de la cucharita y son tan sabrosas que de veras lamento el no poder encontrar banano verde a la venta con más frecuencia.
Mi ex vecina, Gilda Nufio, de hace unos 20 años allá en mi alma máter, el CEA, me enseñó a preparar esto pero se lo ponía al 'Tapado', otro delicioso plato isleño que alguna vez he de publicar también aquí, y a mí me gusta tanto y me cuesta tener todos los ingredientes para hacer el 'Tapado' aquí en El Salvador, que yo simplemente lo hago para acompañar con arroz.
A raíz de ese deseo de comer eso, que nunca le he sabido el nombre, resultó que un día, tratando de adaptar mi receta con plátano verde y pensando que podría resultarme igual, descubrí muchas cosas: que el plátano verde es más seco que el banano verde y no se puede echar en porciones como las de una cucharita porque no se cocina bien y absorbe casi toda la leche de coco... o sea, es poco llamativo. Pero como soy necia y me gusta tanto ese plato, decidí probar de nuevo y así fue como resultaron los gnocchi de plátano verde de mi receta de hoy.

INGREDIENTES:

5 plátanos verdes
2 latas de leche de coco de su marca preferida
1 taza (8 onz) de agua
10 dientes de ajo
1 cebolla grande
sal y pimienta al gusto

PROCEDIMIENTO:

1) Pelar los plátanos y rallarlos en el lado más fino del rallador. Si, ese lado que es hasta peligroso por lo fácil que resulta rallarse los nudillos también. Así que ojo, mucho ojo. Rallarlos despacio y con mucho cuidado.

2) Rallar los ajos y la cebolla también. Guardar los pedacitos restantes.

3) Mezclar todo junto y agregar sal y pimienta al gusto.

4) Ahora estamos listos para formar los gnocchi con nuestros dedos. Se deben tomar pequeñas cantidades de masita entre los dedos índice y pulgar y darles la forma del gnocchi tradicional de papa. Por lo menos, lo más parecido.

5) Cuando tenemos todos los gnocchi listos, procedemos a colocar en una olla mediana la leche de coco con los pedacitos de ajo y cebolla restantes (esos que son tan pequeños que no se pueden rallar), el agua y sal y pimienta al gusto. *Nota, algunas personas también le ponen 1/2 cucharita de comino...a mí no me gusta mucho el comino y procuro usar la menor cantidad de condimentos posible en mi comida, pero ahí tienen la opción.

6) Cuando la leche de coco está hirviendo, le echamos los gnocchi lo más rápido posible sin deshacerlos y los dejamos cocinar unos 5 minutos máximo.

Listo! Son deliciosos con arroz blanco. Buen provecho!

Patacones ó Tostones

Una de las ventajas de vivir en dos ciudades distintas es que, cada fin de semana tengo el enorme placer de dirigirme a San Miguel a reunirme con mi esposo e hijos y paso por distintos pueblitos en el camino... pueblitos que ofrecen olores especiales (llevo los vidrios abajo), por ejemplo a tortilla de maíz que ellos mismos cocinaron y prepararon, posiblemente en una piedra de moler y ahora cocinan en un comal auténtico de barro, sobre una estufa de barro que utiliza leña.
Ahhhhhhhhh!!!!!!!!! Yo amo esos olores!!!!!!!!!!!
Me bajaría de mi auto a pedirles que me vendan tortillas recién hechas, calientes y directas del comal, si no fuera porque me da total verguenza simplemente presentarme a la puerta de la casa de alguien que no tiene un rótulo que diga 'se vende tortillas'. A como están los tiempos, podrían pensar que estoy totalmente loca y hasta llamar a la policía, jajaja qué se yo!
El caso es que uno de mis tantos placeres al viajar hacia San Miguel es que justo a la salida de San Vicente, hay puestecitos de venta y puedo comprar frijoles (en tres colores diferentes) y luego, más adelante, varios kms antes de llegar al puente Cuscatlán sobre el río Lempa, me detengo a comprar plátanos verdes y otras cosillas por ahí. Mi gran descubrimiento ha sido ese: poder comprar plátanos verdes.
Ya antes les había contado que me resulta difícil conseguir plátanos y bananos verdes en El Salvador, simplemente porque los salvadoreños no comen esos dos productos verdes, los comen maduro solamente. Así que haber descubierto que estas personas que, principalmente venden plátanos maduros, te venderán los verdes que aun no han puesto a madurar si lo solicitas, ha sido simplemente fantástico para mí. Esos vendedores no saben cuán feliz han hecho a esta isleña.
Tengo un par de amigas salvadoreñas que me han pedido que les enseñe a preparar patacones o tostones así que espero que esto les ayude... me contaron que los habían intentado con plátano maduro o empezando a madurar y había sido un fiasco. Bueno pues, espero que esto les sirva porque la verdad esta es una comida muy común y sencilla para casi toda Centroamérica... los países que tenemos océano Atlántico y comunidad negra. El Salvador no tiene salida al océano Atlántico ni comunidad negra.
Lástima la verdad!
Se pierden de un enriquecimiento cultural y unos sabores exquisitos.
Cuando hacemos patacones o tostones no comemos tortillas...no tiene sentido. Pero eso no quiere decir que no comamos tortillas en otro momento, simplemente ambas cosas juntas no combinan.
Los patacones son excelentes compañeros de una cena con frijoles fritos, huevo o con gallo pinto (rice and beans) o pescado frito.

Se necesita:
Plátanos verdes, bien verdes. Uno por persona y uno extra para estar seguros que nos ajustará para todos.
Suficiente aceite para freír
Sal
y una taza limpia... de las que se usa para café...la usaremos para aplastarlas.
*Opcionales: pimienta negra molida, ajo en polvo y jugo de limón

Como se preparan:
1) Se pelan los plátanos verdes y se cortan en trozos de aprox 1 cm de grosor.

2) Se calienta el aceite y se ponen los trozos de plátano verde en el aceite caliente a dorar ligeramente por ambos lados. Apenas por unos 2 minutos en total o incluso menos. No queremos que se nos cocinen, solo que se ablanden para poderlos aplastar.

3) Los trozos que vamos retirando del aceite caliente, los ponemos sobre la tabla de picar, echamos más trozos en el aceite y procedemos a aplastar los trozos que ya doramos.


4) Tomamos la taza para café y con ella vamos aplastando cada trocito, uno por uno. Si se nos pegaran al fondo de la taza, con un cuchillo de filo y limpio, lo retiramos con cuidado para que no se nos deshaga.
*Opcional: podemos ponerle un chorrito de limón a nuestros patacones o tostones recién aplastados en este punto.


5) Colocamos en el aceite caliente los patacones o tostones y dejamos que se doren bien por ambos lados.


6) Sacamos los patacones o tostones del aceite caliente y los ponemos sobre papel toalla para que absorba el exceso de aceite.







7) Inmediatamente les echamos sal al gusto.
*Opcional: podemos agregar el ajo en polvo y la pimienta en este punto. Les da un sabor muy delicioso, pero solo con sal son excelentes también.


Listo!!! A disfrutar sus patacones!

Pollo guisado


Vean que lindos colores! Díganme si no se ve delicioso!
 ...como dije la vez pasada, tengo muchas recetas para preparar el pollo y tendré que aprender más para no aburrirme ya que, por órdenes médicas, debo mantenerme alejada de la carne de res (mi carne favorita, CHARITA!!!) lo más posible.
Así que, otra receta fácil para preparar pollo.
Espero les guste.

INGREDIENTES:
Pollo en piezas, 2 por persona. En mi caso, 10 piezas. Con o sin piel, es su decisión. Recuerden que en la piel de pollo es donde se encuentra la mayor concentración de grasa...
1 chile dulce en trozos
1 cebolla blanca, grande, en trozos
1 chile jalapeño, cortado en trozos
4 tomates pera, en trozos
6 dientes de ajo cortados en rodajitas
1 cuchara de aceite vegetal
1 puñito de perejil liso, picado
2 tazas de agua
sal y pimienta al gusto

PROCEDIMIENTO:

1) Lavar bien las piezas de pollo y echarles sal y pimienta al gusto.

2) En un sartén grande colocamos el aceite y echamos la cebolla, los chiles, ajos y tomates con sal y pimienta al gusto, a sofreír apenas unos 2 minutos para que los sabores se integren bien.

3) Agregamos las piezas de pollo y las dejamos dorar un poco junto con todos los ingredientes para que el sabor se penetre bien, cuidando de que no se nos queme nada, en especial el ajo. El ajo al quemarse se pone amargo y nos daña el plato de comida, teniendo que volver a empezar todo el proceso de nuevo. Así que mucho ojo. Si lo prefieren, agreguen el ajo cuando pongamos el agua.

4) Después que se ha dorado el pollo por ambos lados, colocamos el agua, tapamos el sartén y dejamos cocinar, a fuego medio, durante aproximadamente 20 minutos. El tiempo de cocción dependerá en gran medida de su estufa así que, si no están seguros del punto de cocción del pollo, prueben metiendo la punta de un cuchillo en la pierna o entrepierna hasta que tope con el hueso. Retiren el cuchillo y observen el líquido que saldrá de la herida. Si es transparente, el pollo está listo. Si sale todavía con sangre, le falta. Por qué no hacer la prueba en la pechuga? Porque la pechuga se cocina más rápido que la pierna y entrepierna; además, porque cerca del hueso es donde suele haber problemas de cocción y podría quedar crudo... lo cual es incluso peligroso para la salud. Hay que evitar el contagio con la salmonella a toda costa.

5) Apagamos la estufa, echamos el perejil picado, lo revolvemos todo bien y dejamos reposar unos 3 minutos antes de servir. Solo para que el calor del pollo marchite las hojas y permita así que los olores y sabores del perejil se integren al resto de la receta.

Listo! Sirvan con ensalada de papas y buen provecho!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Ensalada de papas

Otra de mis recetas sencillitas pero muy rica.
Dejaría de ser isleña si no me gustara la ensalada de papas! El isleño come ensalada de papas solito, digamos una tarde que tiene gula y se mete al refrigerador a buscar qué comer y encuentra ensalada de papas del día anterior, pero conste que lo preparamos para acompañar el pollo o el pavo...o incluso para acompañar el arroz. No suele gustarnos mucho la ensalada de vegetales y verduras pero amamos la ensalada de papas. Esta es mi versión y difiere un poco con la isleña por el hecho que me gusten tanto el ajo, la cebolla y el chile dulce.
Las cantidades que propondré serán aproximadas.

INGREDIENTES:
Papas grandes, suelo calcular una por persona y luego agrego 1 o 2 más, solo para tener suficiente para todos. Así que más o menos 7 papas grandes, lavadas y cortadas en cuadritos no muy pequeños.
3 huevos duros, pelados y partidos en trocitos. Las yemas las vamos a deshacer.
1 zanahoria finamente picada en cuadritos
1 cebolla blanca mediana, finamente picada en cuadritos
1 chile dulce, finamente picada en cuadritos
1/2 chile habanero que esté verde, no maduro, desvenado y sin semillas, finamente picado (en su defecto, 1 chile jalapeño con el proceso ya explicado)
1 diente de ajo, finamente picado
1 ramita de apio, finamente picada
1 lata pequeña de maiz
1 lata pequeña de petit pois (chícharos)
1 taza de mayonesa
1 cuchara de mostaza de su preferencia
2 cucharas de azúcar
sal y pimienta al gusto

PROCEDIMIENTO:
1) Las papas se ponen a hervir con suficiente agua que las cubra y sal. Prefiero ponerlas a cocinar ya picada en cuadritos porque odio estarme quemando los dedos después pelando las papas ya cocidas...y simplemente me resulta más práctico.

2) Mientras tanto pico todos los ingredientes arriba mencionado y que necesiten ser picados. Empiezo siempre por la cebolla, únicamente porque así le echo un chorrito de jugo de limón y la dejo reposar en el recipiente que pondré los demás ingredientes. Esto lo hago para matar ese sabor tan fuerte y a veces hasta picante que tiene la cebolla. Si bien es cierto yo utilizo chile en mis comidas, quiero que el picante de mis comidas lo adquieran del chile y no de la cebolla.

3) Una vez listos todos los ingredientes, los mezclo bien con la mayonesa, mostaza (yo prefiero la que tiene semillas), azúcar, pimienta y un puntito de sal. Deshago bien las yemas y lo integro a todo.

4) Cuando las papas están cocidas, les escurro el agua y las dejó enfriar en el colador unos 15 o 20 minutos. Si la echo así caliente, se me va a derretir la mayonesa y no queremos eso. Si la dejo enfriar por completo, no se le va a 'pegar' bien la mayonesa a la papa. Así que quiero que la papa esté tibia para que la mayonesa se le pegue y se vea un tanto 'espesa'.

5) Cuando la papa esté lista la integramos a la mayonesa con los demás ingredientes y ya tenemos nuestra ensalada de papas.
Que barbaridad!!! Ya se me antojó!!! Tendré que irme a la casa y prepararme una deliciosa ensalada de papas para comerla solita!!!

Listo!!! Ensalada de papas para disfrutar sola o para acompañar un rico pollo! Provecho!

Arroz con pollo

Este es uno de mis platos favoritos. Cuando lo preparo, lo hago más que todo para complacer mi paladar. Por lo tanto las verduras que le pongo, van en trozos grandes y abundantes.
El arroz con pollo no solo es delicioso es, además, un plato completo: tiene verduras, pollo y arroz. Cuando hago arroz con pollo, no lo sirvo con nada más...a menos que tenga muchas ganas de acompañarlo con pan blanco.
Pues les cuento que siempre me gustó mucho el arroz con pollo y siempre me aventuré a prepararlo pero me salía un desastre: el pollo me quedaba crudo y el arroz quemado; o bien se me quemaba el pollo y el arroz estaba crudo; simplemente aquello era un desastre!
Hace como 22 años ya, estando embarazada de mi hija mayor, fui a pasar un fin de semana con una amiga, Welda Morales y ella se levantó temprano el sábado por la mañana, justamente a preparar arroz con pollo para dejarlo listo para el almuerzo. Así, al llegar de la iglesia solo tendría que calentarlo.
Yo, que ya había probado antes el arroz con pollo que ella preparaba, ni corta ni perezoza me paré a la par a ver como lo hacía y hacerle mil preguntas.
Después de ese día, me volví una experta, en mi nada humilde opinión, en preparar arroz con pollo. Debo aclarar que mi arroz con pollo no se parece en nada al arroz chino con pollo ni pretendo que lo pueda sustituir. Cuando tengo deseos de comer arroz chino, soy la primera en la fila en un restaurante chino, pero mi arroz con pollo es muy sabroso también...solo que NO es chino.

INGREDIENTES:
2 lbs de arroz precocido (esta quizá sea la una de las muy pocas recetas para las cuales uso arroz precocido)
2 pechugas enteras, si son de buen tamaño, de lo contrario 3
5 zanahorias picadas en cuadritos
4 ramitas de apio, cortadas en rodajitas
1 cebolla blanca o amarilla grande, cortada en trocitos
3 chiles dulces, cortados en trocitos (rojos de preferencia)
1 lata mediana de maiz
1 lata pequeña de petit pois (chícharos)
1 botellita de salsa soya
1 botellita de salsa terriyaki *OPCIONAL y en lugar de la salsa soya
1 cabeza de ajos (5 dientes enteros y lo demás finamente picado)
1/2 barrita de margarina\
sal y pimienta al gusto

PROCEDIMIENTO:
1) Lavar bien las pechugas y ponerlas en abundante agua a cocinar con, todo el contenido de la botellita de salsa soya, o la salsa terriyaki (se usa una o la otra, no las dos), pimienta, las hojas del apio, 5 dientes de ajo y un trocito de cebolla. Tapamos la olla y dejamos cocinar la pechuga. Tanto la salsa soya como la terriyaki, le darán un rico sabor a nuestro arroz. Son sabores distintos y prefiero no combinarlos. Además, como ambas salsas son negras, nuestro arroz tendrán al final un bonito color café. Lo prefiero así en vez de usar condimentos que pongan el arroz de color amarillo.

2) Mientras se cocina el pollo, que no tarda mucho tampoco, quizá unos 20 minutos, pelo y pico los demás ingredientes.

*Hay que recordar que el arroz se duplica ya una vez cocido y esta es una receta grande, de 2 lbs de arroz y que además tendrá pollo y verduras, así que debemos escoger una olla que pueda contenerlo todo.

3) Pongo la margarina en la olla a derretir y echo la verdura a sofreir un poco con sal y pimienta al gusto,  para que todos esos aromas y sabores se conozcan y hagan buena amistad. (unos 2 minutos)

4) Agrego el arroz precocido, así directo de la bolsa, y lo mezclo todo muy bien, para que todos esos sabores amigos conozcan al arroz y lo quieran mucho. (unos 5 minutos, revolviendo constantemente).

5) Agrego todo el agua del pollo que, en este punto, ya debe estar cocido. Me cuido de no echar ni el ajo ni las hojitas de apio ni nada más que solo el agua. Pruebo el agua y si le hace falta sal, en este momento se lo agrego. Cuando uso salsa soya en el agua del pollo, no le echo sal a menos que definitivamente lo necesite. Me gusta que de agua haya un centímetro más o menos por encima de la línea del arroz junto con las verduritas. No le pongo mucha.

6) Mientras se cocina el arroz con las verduras, procedo a desmenuzar el pollo y lo pongo por aparte. En cuanto el agua del arroz baja hasta el nivel del arroz, bajo el fuego al mínimo, le echo el pollo desmenuzado, revuelvo bien todo el arroz y el pollo, tapo la olla y dejo que se termine de cocinar sin volver a molestar el arroz. Todo el proceso de cocción del arroz, desde el momento que le echamos el agua del pollo, se tarda un aproximado de 20 a 25 minutos.

Listo!!! Sírvase en cantidades generosas y disfrute!!!