Comida casera, deliciosa, sencilla y fácil de preparar. Bienvenido!

lunes, 23 de julio de 2012

Pan blanco casero

Nada como el olor a pan horneándose en tu cocina... ahhhhhhhh!!!! Es un aroma que invade tu casa entera y te da hambre!
Desde que tienes la masa de pan lista en la cocina,  el aroma de los ingredientes y la levadura te prepara los sentidos para algo delicioso. Yo puedo vivir sin tortillas perfectamente, pero no puedo vivir sin pan. Esto es lo que se comía en mi casa de pequeña TODOS los días hasta 3 veces al día en algunas ocasiones.
Creo que tengo 5 años de no hacer pan. Misma cantidad de años que tengo de haberme mudado a El Salvador. Ahora compro pan francés que venden en cada calle y llegan a ofrecértelo dos veces al día a la puerta de tu casa. Hacer pan era una costumbre mía y lo hacía 2 veces por semana: el viernes de tarde y el martes de mañana.
Mi madre, quien se ha dedicado a la panadería y repostería toda su vida, me enseñó a hacer pan desde bien chiquita. La ayudaba a amasar y formar los moldes que luego dejábamos creciendo (leudando) para hornear. Ese pan es increíble, delicioso. Ninguna marca comercial es tan buena y lo mejor de todo es la experiencia de hacerla uno mismo y disfrutar de ese fantástico aroma y luego comerlo recién hecho... sin preservantes ni nada.
Como les he dicho en muchas ocasiones, cuando me mudé a San Miguel, el cocinar se volvió algo que hacía rapidito y para salir de la cocina lo más pronto posible. De veras pensé que nunca más haría pan y no en esta ciudad por lo menos. Yo no tengo una batidora donde poner todos los ingredientes y que me amase bien el pan, todo lo tengo que hacer yo a mano y la idea de sudar excesivamente haciendo pan, no me apetesía en lo absoluto.
Esta vacación (yo trabajo en un colegio bilingue y con año escolar distinto así que estoy de vacaciones desde hace un mes y una semana) las cosas cambiaron mucho para mí. Me puse a hacer repostería para vender así que de todos modos he estado largas horas metida en mi cocina preparando enrollados de canela, donas y cupcakes... han sido horas muy desesperantes ya que el clima ha estado horrible de caliente y en mi cocina hay por lo menos 7 grados C más de diferencia que el resto de la ciudad.
Ha sido una experiencia gratificante para mí el ver cómo se vende mi producto y cómo lo pide la gente.  Es muy satisfactorio escuchar a los clientes sugerirme que ponga mi propia panadería/repostería...
Esa es la razón por la cual no he publicado recetas muy seguido tampoco, para cuando termino de hacer todo lo que hago, no tengo el más mínimo deseo de sentarme frente a la computadora a escribir recetas, pero en mi red social favorita, ya han habido varios reclamos así que aquí estoy, tratando de ponerme al día.
Ayer domingo (solo hago mi negocio de lunes a viernes y trato de descansar  y hacer cosas típicas de vacaciones durante el fin de semana) me levanté con muchas ganas de comer pan y no había ni siquiera un bollito de pan francés, lo que me hizo pensar "qué barbaridad! teniendo en casa todos los ingredientes para hacer pan y compras pan francés" mi vocecita interna regañándome. Ya no tenía la excusa de "voy a sudar" ya que de por sí toda la semana paso metida en la cocina sudando como condenada al infierno, así que bajé, me puse la redecilla en la cabeza y el delantal y manos a la obra. Con orgullo les cuento que no he perdido el toque con el pan y muy por el contrario ayer me salió incluso más suave y rico así que aquí les comparto mi receta:

INGREDIENTES:

8 tazas de harina de trigo fuerte, o harina de todo uso
2 y 1/2 tazas de agua tibia
1/2 taza de azúcar 
3/4 taza de manteca, grasa vegetal de color blanco e insípido
1 y 1/2 cucharas de sal
3 cucharas de levadura seca instantánea

*Cucharas = a cuchara grande que usas para tomar sopa

PROCEDIMIENTO:

1) Se colocan todos los ingredientes juntos y se mezclan bien hasta asegurarse que se han incorporado bien todos.

2) El agua podría ser un poquito más o un poquito menos, por lo que es importante dejar 1/2 taza reservada y solo echar dos al inicio. A medida mezclamos nos damos cuenta si al tacto la masa está dura y por lo tanto le falta agua, o si está quedando suave. A veces a la hora de medir la harina no somos muy cuidadosos y la medimos de forma compacta o con un exceso de harina por encima de la medida y en ese caso siempre se necesitará más agua.

3) La masa está lista cuando está suave al tacto y fácil de manejarla. Se ve bastante pareja y se despega del recipiente formando una bola grande. Puede quedar ligeramente pegajosa, eso está bien, pero no mucho, solo un poquito que se haga necesario echar un poco de harina sobre el mesón para amasarlo.

4) Despues de incorporados todos los ingredientes, amasamos el pan solo un poco, digamos unos 3 minutos, en movimientos parecidos a cuando se lava ropa a mano. Luego lo dejamos reposar hasta que doble su tamaño. En el clima de San Miguel, eso es unos 30 minutos. En climas fríos podría tardar hasta 2 horas.

5) Cuando haya doblado su tamaño, lo golpeamos con los puños para que se desinfle. Amasamos un poco la masa, la cortamos a la mitad y luego esas piezas en mitades de nuevo. Si UD tiene moldes para pan, le saldrán cuatro panes. Yo no tengo moldes para pan, cuando me mudé aquí simplemente no los compré porque no creí que volvería a hacer pan. Yo fui cortando mitades de las mitades e hice 8 bollos de pan como para hamburguesa, excepto un poco más grandes, y saqué cuatro moldes pequeños de pan que coloqué en mi molde largo para queques.


6) Si no tiene moldes exclusivos para pan puede usar moldes para galletas (como yo) o moldes para queque. En ese caso, deben dejar espacio entre cada uno de los moldes o masas de pan para que puedan crecer. Habiendo formado y colocado el pan en los moldes, los dejamos crecer. Que doblen su tamaño.

7) Cuando ya han doblado su tamaño, precalentamos el horno a 350 grados F (180 grados C), los metemos al horno y dejamos hornear durante 40 mins aprox. Eso dependerá del tamaño del pan. Entre más pequeños sean, menor será el tiempo de cocción. Mis bollos estuvieron en 30 minutos y los moldes (los largos) estuvieron en 45 minutos. Si fueran solo 4 moldes de pan, serían el tamaño más grande y podrían tardarse hasta una hora. En todo caso, sugiero que revisen el pan ya que debe tener un color dorado encima y los lados no deben verse muy blancos.

Listo! Disfruten su pan casero con jaleas, mantequilla, mantequilla de maní, margarina o como UD quiera, incluso así solito. Que lo disfruten!      

Trufas de chocolate y mantequilla de maní

AMO el chocolate. Pero la combinación de chocolate y mantequilla de maní, en mi opinión, son un matrimonio perfecto de sabor pecaminoso. Aquello que quizá no deberíamos comer porque quien sabe cuantos cientos de calorías tendrá cada bocado.
A mí, a veces, me funciona pensar que tienen un millón de calorías y así me limito un poco en la cantidad, porque les cuento que la tentación de sentarme y comerme todas las trufas de una sola vez, es MUY grande.
Estas trufas on un caprichito culinario para calmar los antojos de chocolate cuando estos ya no se calman solamente comiendo snickers u otras marcas comerciales de chocolate. Pueden ser preparadas para recibir un grupo de amigas en nuestra casa y así consentirlas un poco o simplemente para calmar los antojos del SPM.
Sin embargo conozco un par de personas a quienes no les gusta el chocolate en ninguna de sus forma y son mujeres... ese dato en sí me parece muy curioso y hasta un poco increíble, pero es cierto.
Me encantaría poderles enseñar a preparar trufas con chocolate para repostería, pero dado a que en San Miguel estoy limitada con los ingredientes, estos son de cocoa amarga y cumplen su funcion:  deleitarnos.
Las que somos adictas al chocolate, he aquí el caprichito del día.

INGREDIENTES:

1 lata de leche condensada
1 taza de mantequilla de maní
1/2 taza de cocoa amarga
1 cucharita de esencia de vainilla
PARA EL FINAL:
1/4 taza de cocoa, pasado por colador
1/4 taza de azúcar glass, pasado por colador

PROCEDIMIENTO:

1) Pasamos la cocoa amarga por un colador para asegurarnos que no tenga grumitos.

2) En una olla pequeña, sobre la estufa a fuego muy lento, echamos la mantequilla de maní para que se caliente un poco, mientras le vamos echando la leche condensada, la vainilla y la cocoa amarga y revolvemos bien todo junto.



*Yo utilizo mantequilla de maní crunchy o la que viene con pedacitos de maní. Tradicionalmente las trufas son suaves y parejitas y no tienen pedacitos de nada dentro de ellas, pero así me gusta a mí. Siéntanse libres de usar la mantequilla de maní suave y cremosa sin maní picado dentro.


3) Los ingredientes se mezclarán bien para asegurarnos que todos los ingredientes están bien combinados. No tarda mucho en estar listo. Estamos revolviendo constantemente con un cucharon de madera y en el momento en que todos los ingredientes se quedan en una bola y se despegan fácilmente de la olla, está lista nuestra mezcla para las trufas. Todo el proceso se tarda un máximo de 5 minutos.


4) Dejamos que enfríe unos cinco minutos para no quemarnos a la hora de preparar las bolitas. Ya que está apenas tibio, cogemos con una cucharita, pequeñas cantidades de masa y las amasamos en las manos hasta formar bolitas. Al hacer esto, las manos se pondrán aceitositas por efectos de la mantequilla de maní y nos permitirá hacer bolitas parejitas.


5) Las bolitas las hacemos pequeñitas, tamaño de un bocadito y las vamos colocando en un platón con papel encerado o papel de manteca para que no se peguen.          
6) Cuando hallamos terminado de formar las bolitas, las echamos en el recipieto con el azúcar glass o el que tiene la cocoa amarga. Esto para darle algo extra a la trufa. En realidad se pueden comer así no más pero quedan más interesantes con una capita de azúcar o cocoa. Solo hay que sacudirlas para botarles el exceso. Prueben una con cocoa amarga a ver qué les parece y decidan si lo harán así o solo con azúcar.

Voilá! A disfrutar del chocolate, pero recuerden compartir y ampliar su círculo de amistades!

Ensalada de frijoles negros

Una idea culinaria fantástica para disfrutar un día cualquiera en el cual queramos una ensalada distinta y que además nos llene.




 INGREDIENTES:


2 tazas de frijoles negros cocidos y escurridos
6 tomates pera, sin semillas y picados en cuadritos
1 cebolla grande (blanca o morada)  picada en cuadritos
2 jalapeños sin semillas y picados en cuadritos
3 ramitas de apio, cortamos las partes más delgaditas, el resto lo guardamos para otra receta
1 puño de cilantro/culatrillo/culantro de castilla, finamente picado
1/4 de cucharita de cominos molidos
el jugo de un limón
un chorrito de aceite de oliva
sal y pimienta al gusto


PROCEDIMIENTO:


1) Los frijoles deben estar ya cocidos y preparados para comer y salados al punto de su gusto particular. Son mejores los frijoles del día anterior. Les escurrimos su agua y la apartamos para preparar sopa en otra ocasión. Si nos quedaron bien espesos, quizá sea buena idea echarle un poco de agua potable para retirarles el exceso de líquido que tienen. Queremos que los frijoles se vean  enteros y limpios para estética de la ensalada.


2) Picamos bien la cebolla, la colocamos en el recipiente en el que se servirá la ensalada y le echamos el jugo de limón para que corte el sabor fuerte y el picante de la cebolla. Mientras esto ocurre, nos dedicamos a picar el resto de los ingredientes.


3) Para esta ensalada es importante retirarle las semillas a los tomates. Yo de por sí tengo la costumbre de quitarle las semillas al tomate cuando estoy preparando una ensalada, ya que estos son los que producen que los tomates se dañen rápido y de paso nos enfermen. En este caso particular, lo hacemos  para que no se dañen rápido los frijoles y para que no tengan exceso de líquido.


4) Cuando todos los ingredientes están listos, simplemente los revolvemos todos juntos, echamos los cominos, sal y pimienta y ya tenemos nuestra ensalada. Prueben la ensalada y decidan si quieren agregar más jugo de limón o no. Pienso que el jugo de un limón es más que suficiente. El chorrito de aceite de oliva se lo echamos justo al final cuando ya está preparada la ensalada.


*Recuerden, si no les gusta el picante, NO usen el jalapeño y sustitúyanlo con chile dulce.


Listo! Buen provecho!