Comida casera, deliciosa, sencilla y fácil de preparar. Bienvenido!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fudge = Golosina de chocolate

Si les gusta el chocolate tanto como a mí, quizá tengan ganas de preparar sus propias golosinas caseras de chocolate.
Hacerlo requiero de tiempo y paciencia...y a vece también de buena suerte.
Por ejemplo, si el día está lluvioso o húmedo, puede ser que nunca logren el punto y les queden chicloso.
Lograr el punto es un poco difícil pero espero que mis explicaciones les sirva y puedan lograrlo...recuerden que la práctica hace al maestro y entre más lo hagan, más experiencia van a adquirir y podrán añadir sus propios tips y trucos.

Pedazo de fudge mordido. Vean la consistencia. Hmmm rico!

Esta es una golosina que puede comerse como postre si así lo desean o simplemente por la tarde cuando tengan antojo de comer algo dulce.
Eso sí, si están a dieta, ni se les ocurra ponerse a hacer esta receta pues no tengo ni idea cuantas calorías tendrá y no me hago responsable por los kilos de más de nadie! Ya bastante tengo con mis propios kilos de más!
Sugerencia: prueben a comerlos con una cucharita de mantequilla de maní. A excepción de cuidar la figura y hacer dieta, les garantizo que esta golosina les encantará a grandes y chicos y más aún con mantequilla de maní. Estoy convencida que la mantequilla de maní y el chocolate deben ir juntos siempre que sea posible.

INGREDIENTES:
3 tazas de azúcar
1/2 taza de cocoa amarga
2 barras de margarina
1 lata de leche evaporada (más o menos de 10 onz)
1 cucharita de esencia de vainilla
1 puntito de sal

PROCEDIMIENTO:
1) Engrasamos con margarina el molde en el que lo pondremos; sugiero un molde de los que se usan para galletas...pero uno pequeño, los de tamaño regular son muy grandes para esta receta. En las fotos podrán ver los moldes que yo uso y si UDS tienen de esos moldes, pues es una buena opción también.

2) Colamos la cocoa para deshacernos de los posibles grumitos y lo mezclamos bien con el azúcar.

3) En una olla pequeña pero resistente, sobre la estufa a fuego medio, ponemos la cocoa azucarada y le echamos la leche poco a poco para ir moviendo el azúcar e incorporar muy bien estos ingredientes.

4) Cuando la leche y el azúcar estén bien mezclados, echamos los demás ingredientes y seguimos moviendo para que se derrita la margarina y se mezcle bien con los demás ingredientes.

*En esta receta es MUY importante estar revolviendo constantemente nuestro preparado de chocolate. Esto evita que se pegue en primer lugar y, en segundo lugar, al batirlo le estamos incorporando aire lo cual hace que la golosina sea suave y cremosa y eso es bueno, es lo que buscamos.

5) A fuego medio hacia fuego bajo, nos quedaremos de pie frente a la estufa revolviendo constantemente, en movimientos suaves y lentos durante aproximadamente 35 mins.

*Se debe tener un recipiente limpio con agua a la par para hacer pruebas con la golosina y detectar el punto en el que esté listo.

6) Cuando haya espesado un poco, agregamos un chorrito a nuestra agua. Si el chocolate cae en el agua y se desparrama, ni se moleste. Siga batiendo que aun le falta. Si cae, mantiene la forma pero casi de inmediato empieza como a deshacerse, aun no está listo pero le falta poco.

7) El chocolate está listo cuando, al caer el chorrito en el agua, puede mantener la forma con la que cae en el agua sin deshacerse. Por lo general, esto lo apoyo observando el comportamiento del chocolate: aunque esté a fuego medio-bajo, está hirviendo, tiene muchas burbujas y parece que quiere despegarse de la olla. Pondré una foto de esto solo para que vean a qué me refiero, pero la verdad se ve algo desagradable, solo recuerden que es chocolate y mantengan esa idea en mente.

8) En cuanto esté listo el chocolate, apagamos la estufa y seguimos batiéndolo por unos 10 minutos más solamente...para que empiece a enfriar y para incorporar más aire. Con el calor que tiene en este punto, aún sin estar sobre la estufa continuarán cocinándose y por eso lo batimos unos minutos, para que pare la cocción y no se ponga como hule.

9) En este punto, como estamos enfriando el producto, debe haberse espesado aún más. Si sigue igual de líquido que cuando estaba sobre el fuego, quizá sea mejor devolver la olla a la estufa y cocinarlo otros 5 u 8 minutos más y luego quitarlo y volver a hacer lo del batido de enfriado para luego colocarlo en el molde o recipiente.

10) Cuando hayamos colocado la golosina en el molde o recipiente, lo debemos dejar en paz para que se enfríe bien. Si escojen ponerlo en un molde para galletas, al enfriarse solo deben cortarlo en cuadritos o rectángulos y luego guardarlo en un frasco para galletas o en una dulcera para que tengan golosinas a la mano cuando quieran comer algo dulce. Si lo colocan en moldes como el mío, solo tomen un cuchillo de mesa y lo pasan por la orilla de cada copita para aflojar la golosina y guárdenlos en la dulcera o recipiente... mejor aún, cómanselos!!!

Listo!!! A disfrutar del chocolate casero pues!!!

martes, 6 de septiembre de 2011

Tiritas de pechuga en salsa blanca con romero

Qué ironía que siendo la carne de res mi carne favorita, aparento tener las mil y una formas de cocinar pollo y no he publicado ninguna receta de res hasta el momento en mi blog!
Y faltan más recetas de pollo aún!
En parte esto se debe a que mi hija menor, se autodenomina 'cowtarian' o 'vacatariana' implicando, según ella explica, que no come carne de res. Mi hija menor es la consentida así que, lo que la niña quiera comer, es lo que la madre le prepara.
Pues bien, esta es una de las recetas de pollo favoritas de mi nena consentida y espero también les guste a UDS.

INGREDIENTES:
2 1/2 libras de pechuga de pollo (aproximadamente)
6 dientes de ajo machacados y pelados
3 cucharas de margarina
2 cucharas de harina de trigo
2 tazas de leche tibia
1 cuchara de romero seco
1 puñito de perejil liso picadito *OPCIONAL
sal y pimienta

PROCEDIMIENTO:

1) Se lavan bien las pechugas y se cortan en tiritas del grosor de un dedo o unos 2 cms y se les pone sal y pimienta al gusto.

2) En un sartén se pone la margarina a derretir, a fuego lento y se le ponen los ajos y el romero a freír. Retiramos el ajo, para que no se nos queme, e inmediatamente colocamos las tiritas de pollo en la margarina caliente con el romero para dorarlas ligeramente y que adquieran todo ese sabor.
3) Luego que hemos dorado todas las tiritas por todos los lados, los colocamos en un recipiente por aparte y procedemos a preparar la salsa blanca.

4) Echamos la harina de trigo al sartén con margarina caliente y con un cucharón de madera revolvemos muy bien. Recogemos bien todo lo que haya quedado en el sartén para agregar al sabor y seguimos revolviendo bien la harina. Se verá como una pasta pero eso no importa. Solo lo haremos unos 90 segundos para que la harina se cocine un poco y no nos deje ese sabor desagradable en la salsa.

5) Agregamos la leche tibia poco a poco mientras revolvemos bien nuestra pasta harinosa e incorporamos bien todo. Es importante que la leche esté tibia. Si está fría, puede suceder que al agregarla a la pasta harinosa, provocamos que todo baje la temperatura y se nos apelote la harina. Créanme, no querrán grumitos de harina en su salsa. Esta misma razón es también la que nos sirven para saber que debemos echar la leche poco a poco.

6) Cuando hemos mezclado bien toda la lecha, colocamos las piezas de pechuga de nuevo en la sartén y podemos devolverle los ajos para que nos proporcionen todo el sabor. Aumentamos el fuego a fuego medio, tapamos y dejamos que se terminen de cocinar...aproximadamente unos 10 minutos.

7) Cuando esté cocido nuestro pollo, apagamos la estufa, probamos la salsa y rectificamos la sal y pimienta de ser necesario y le echamos el perejil picado y revolvemos bien. *Con las salsas tengo el cuidado de probarlas al terminar de cocinar para rectificar la sal y pimienta. No lo hago antes, porque al ir espesando también se va evaporando y, si tengo mucha sal desde el principio, me puede quedar salada. Odio la comida salada.

Listo! Sírvase con arroz o papa horneada y deliciosa ensalada fresca. Buen provecho!