Polenta Lasagna




La polenta es un tipo de harina de maiz que en realidad no se parece mucho a la harina. Es como que hubieran triturado muy bien el maiz hasta que quedan unos granitos muy pequeñitos.
Se utiliza mucho para acompañar la comida y se prepara como si
fuera un cereal.La receta que voy a compartir hoy, la aprendí de uno de los chefs que tanto admiré de mi canal de cable favorito, hace años en Costa Rica. No recuerdo cuál chef lo preparó (pudo haber sido Paula Dean, Alton Brown o Rachel Ray... pero me inclino a pensar que fue alguno de los dos primeros). Yo lo he hecho ya muchas veces a mi estilo siguiendo los pasos que aprendí en aquel momento.


Es un plato muy apetecido en mi casa y NO es un plato principal pero se lleva siempre el aplauso. Lo uso como guarnición (palabra que aprendí hace apenas una o dos semanas y que debo usar para que no se me olvide) en sustitución del arroz o las papas.
Suelo tener algún tipo de almidón en mi plato y, cuando hago la polenta lasagna, la sirvo con carne o pollo y una rica ensalada.
La razón por la que la llamamos lasagna, es porque lleva queso y salsa de tomate, ni más ni menos.

INGREDIENTES:
1 1/2 tazas de polenta
3 1/2 tazas de leche
3 cucharas (aprox) de cebollina finamente picada
3 dientes de ajo finamente picada
1 chile jalapeño finamente picado
1 puñito de perejil liso finamente picado
1/2 taza de harina de trigo
1 lb de quesillo rallado (u otro tipo de queso, de los que se derriten, como el mozzarella)
sal y pimienta al gusto


PROCEDIMIENTO:
1) Se coloca la leche en una olla a hervir y se le agrega la cebollina, el ajo, perejil, sal y pimienta.




2) Cuando está hirviendo, se le echa la polenta, revolviendo constantemente durante 2 o 3 minutos hasta que esté cocido y espeso. Se apaga la estufa.

3) Inmediatamente se le echa el quesillo y se revuelve bien hasta que está bien incorporado.




4) La polenta se coloca en un molde largo para galletas y se mete al congelador por una o dos horas, hasta que esté bien firme y se pueda partir en pedazos.





5) Ponemos aceite en un sartén y dejamos calentar. Mientras tanto...



6) Se coloca la harina en un recipiente y se le echa sal y pimienta al gusto y se mezcla bien. Se parte la polenta en partes iguales de modo que tenemos pedazos rectangulares de aproximadamente 3 cms de ancho por 4 de largo. Los envolvemos en la harina y los echamos en el sartén con aceite caliente a freir.


7) Las piezas se colocan en un plato con papel toalla para que absorba el exceso de aceite.

8) Cuando se sirvan, se les echa encima una salsa de tomate que hayas preparado o comprado para ello.


Listo! Buen provecho!!!

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